sábado, 30 de junio de 2012

¿NOS LA ESTARÁN JUGANDO DE NUEVO?

 

       ¿Cómo es posible que con lo que está viviendo el sector naval de nuestra Ría, nadie hable de Astano y su situación? ¿Qué es lo que de verdad está ocurriendo ? ¿ Nos la querrán jugar otra vez?

          Sabiendo, como se sabe, que el astillero necesitará de entre dos y tres años, mínimo, para estar en condiciones de acudir a los mercados internacionales y teniendo en el horizonte ya solo ese margen de tiempo hasta el inicio del año 2015, fecha de caducidad del veto, ¿Cómo es que no se hace nada al respecto? ¿Por qué nadie, ni siquiera los sindicatos, hablan del astillero de Fene? ¿Se estará, en Madrid o en Bruselas, trabajando en una ampliación del veto?

          Cuando el 5 de Marzo del 2010 Rumbo 21 estaba en plena preparación de la manifestación por el levantamiento del veto que se celebró (con una muy notable participación) el 27 de ese mismo mes, las secciones sindicales de CC.OO. de Navantia de Fene y Ferrol distribuyeron a las puertas de los dos centros de trabajo un comunicado en el que, además de arremeter contra Rumbo 21 y los integrantes de su Comisión Promotora, decían, en el punto 6 del mismo, que ellos si tenían un plan de futuro para Navantia. Pues bien, después de todo este tiempo, ¿Dónde está ese plan? ¿Qué pasó con él?

          Decían también, en el punto 7 de ese mismo comunicado, que lucharían para que se le reconociese el potencial offshore que le corresponde al astillero de Fene y que reivindicaban la incorporación de un número importante de personas a la plantilla principal, comprometidas por la dirección del grupo. Y claro, hoy uno se pregunta ¿Qué fue de todo aquello?

          Ahora y con el tiempo de testigo por medio, se ve, una vez más, que hoy en día los sindicatos (bueno, algunos de ellos) hacen como los políticos, llenan el espacio con humo. Predican con palabras huecas, totalmente vacías de contenido, que para lo único que valen es para seguir maquillando y disfrazando actuaciones partidistas y manifiestamente interesadas.

          Del astillero de Fene, aún cuando es posible que en algún lugar se esté planificando su futuro, aquí en Ferrolterra ni se habla. Y cuando se dice algo, no es para otra cosa que para reafirmarse en la idea de que bajo ningún concepto se permitirá que deje de tener la titularidad pública que ostenta. Como si eso, con este vacio de trabajo que se padece en nuestras comarcas, fuese realmente lo importante. Que gran error. 

martes, 26 de junio de 2012

Levando anclas

 Galdo Fonte
 
Por más promesas electorales que se tengan contraído, lo cierto es, que no existen interlocutores válidos y mucho menos un gobierno capaz de plantarle cara a la propia Unión, en exigencia de resolución correctora para el sector naval
En esta Europa de las dos velocidades, España, ni tan siquiera forma parte del convoy de arrastre como furgón de cola, pues los mas influyentes miembros del club le han estacionado, han acotado su recorrido de futuro en el límite espacial y terminal de una vía muerta.
En otras palabras, el nuevo gobierno conservador, no más tomar posesión, en un sorprendente ejercicio de abdicación de atribuciones y capitulación de competencias, se pliega en subordinación admitiendo la jerarquía impuesta por el socio dominante de la Unión. Por ello, lejos de exigir el reconocimiento de su status dentro del marco de la UE, siguen la política de sus antecesores, acatando sin réplica la condición de fideicomiso, impuesta unilateralmente por la canciller Merkel. Lo que es lo mismo, Rajoy y su equipo, asumen sin oponerse, la tutela y administración alemana en lo concerniente a la resolución de los asuntos de mayor calado del país, cuyos resultados harto conocidos, no hacen más que incrementar la potencialidad germánica en detrimento y limitación de nuestra capacidad genuina, avalando con ello, la aspiración anexionista de la emperatriz sajona empeñada en construir una Europa alemana.
Ese que no otro, es el referente distintivo de las dos velocidades en donde nuestro país circula marcha atrás !
Esta precisión mas que una crítica es una reflexión, un referente obligado para centrar conclusiones, y evitar la tendencia a seguir gastando la pólvora en salvas a través de inútiles dinámicas reivindicativas, o lo que es lo mismo, en promover acciones y debatir iniciativas de todo signo cuya eficacia resulta en todo punto infructuosa.
Como muestra, nada mas revelador que el desastroso balance de resultados en el posterior proceso de reconquista de los sectores públicos de carácter estratégico, que por desacertadas decisiones políticas, fueran sometidos a arbitrarias medidas de reconversión, como abusivo canon o excedido peaje por la admisión de nuestra integración en Europa.
Valga por referente el sector naval que después de haber sufrido en primer término las consecuencias de tan disparatadas decisiones, con el paso del tiempo, mas que recuperar cotas de mercado fue sometido a un ciclo combinado, donde a las nuevas reducciones de su potencialidad productiva le sucedió la instauración de vetos encadenados que limitaron aún más el desarrollo de la actividad.
España no puede abandonar los astilleros a su suerte, mientras sus socios se convierten en los líderes europeos del sector
Medidas, que en función de la alternancia y tendencia de las siglas del gobierno de turno, contaron en su caso con la oposición o apoyo político -sindical; toda una muestra de insensatez, un exponente de desunión, que proyectó al exterior una imagen debilitada de país, circunstancia que impidió la necesaria unidad de acción y la fortaleza necesaria para imponer el rescate del sector y que contrariamente, si prodigó su caída en picado. Escenario que en síntesis es la motivación única, por lo que, a momento presente la salud del sector se encuentra en fase terminal.
Al hilo de lo expuesto, y por las motivaciones referidas queda acreditado que en España, por mas promesas electorales que se tengan contraído, lo cierto es, que no existen interlocutores válidos y mucho menos un gobierno capaz de plantarle cara a la propia Unión, en exigencia de resolución correctora a esta demanda sectorial.
Ese es el principal problema, y mientras no varíe tal circunstancia, cualquier demanda o reclamación sobre materia no pasará de ser una pretensión absurda de resultados inútiles, en otras palabras, un dialogo de sordos de grado superlativo.
Es evidente que España no puede abandonar los astilleros a su suerte, mientras sus socios se convierten mayores productores europeos del sector, e incrementan actividad aprovechando los repuntes del mercado, y lo que es mas grave, valiéndose de las cotas de producción sustraída a nuestro país por imperativo de las restricciones impuestas a través de vetos encadenados. Vetos que no tienen razón de continuidad, a no ser, la finalidad de primar intereses preferentes de la competencia europea y privar nuestra concurrencia al emergente y variado mercado mundial. Por tanto, ahora ya no se trata de debatir sobre el levantamiento del veto sino en dejar sin efecto la incongruente y restrictiva regulación en materia naval, para que sea el libre mercado la única directiva reguladora. Esa que no otra, ha de ser la exigencia colectiva que nuestro estado, al unísono, tiene que defender con contundencia en el foro europeo, a fin de retomar al completo esta actividad que por necesaria resulta irrenunciable.
Y si tal petición no atiende de conformidad, habrá que resolver entre la conveniencia de permanencia en el seno de la UE o tomar por deriva garantizar se el futuro del sector.

viernes, 22 de junio de 2012

¡HUY! ¡HUY! ¡HUY!


                 


          Si, el tiempo pasa y pasa y aquí lejos de aclararse nada, cada vez parece que las cosas se ponen más negras. Las últimas noticias sobre lo que nos preocupa, no dejan de ser globos políticos ( sin nada en su interior más que aire ) cuya única finalidad, es la de seguir manteniendo a la sociedad tranquila y adormilada. ¿Qué significa que PEMEX le vaya a pedir presupuesto a Navantia para la construcción de dos buques quimiqueros? Pues simple y llanamente nada, absolutamente nada. Esto, es ni más ni menos, lo mismo que cuando en los periódicos viene publicado ( y viene con excesiva frecuencia ) que Navantia opta a la construcción de fragatas para las armadas de Brasil, Arabia Saudí, Turquía o …etc. ¿Qué supone eso? Nada.

               Por eso y porque aquí nada se mueve, es por lo que a nadie le puede llamar la atención el enfrentamiento habido el pasado día 30 de Mayo, en la Plaza de Armas, entre trabajadores de las auxiliares y miembros del comité de empresa de Navantia. Y es que tal y como se desarrollaron las cosas en estos últimos dos años y medio, lo sucedido es lo que cabía esperar a medida que se fuese acercando la fecha en la que en Navantia no quede donde clavar una punta. Y es que si la situación es mala en general ¿Cómo podemos calificarla para los que ya están o se están quedando sin trabajo? No obstante, esa es una dinámica de la que hay que escapar. No conduce a ningún lado y además, debilita a los trabajadores y a la sociedad en general.

                 Estoy seguro que ahora en Ferrolterra son muchas las personas – trabajadores, sindicalistas, políticos y ciudadanos en general – que se acuerdan del apoyo que de forma totalmente injustificada, le negaron en su momento a Rumbo 21. Más ahora, no es momento para lamentaciones. Ahora es momento (porque nunca es tarde) de rectificar determinados planteamientos que lo único que consiguen es mantener al astillero de Fene en el más profundo de los ostracismos, arrastrando con ello, a la sociedad de Ferrolterra. Ahora se está en una situación en la que no valen los discursos ideológicos. Las doctrinas, en situaciones desesperadas como las que viven los que ya están despedidos y los que se sienten en esa situación de forma inminente, no tienen valor alguno. Por eso y de ahí, el desaliento, el abatimiento, la irracionalidad y la desesperación reinantes en los trabajadores de las auxiliares, que ya no aceptan ni las buenas palabras ni los consejos que vienen de aquellos a quienes ven bajo el paraguas de la seguridad que significa pertenecer a la plantilla de la empresa principal.

               Si en Ferrolterra queremos mirar al futuro con cierto optimismo, Astano tiene que dejar de ser un taller auxiliar y volver a ser un astillero con letras mayúsculas. Si es bajo titularidad pública, pues muy bien, pero si para que vuelva a funcionar como tal, tiene que volver a ser privado, pues que lo sea. Lo hay que conseguir es trabajo. Y en esa tarea, todos tenemos que remar en la misma dirección. Y aquí no valen ni tienen cabida posturas ideológicas. Se está hablando de supervivencia, y por lo tanto, va siendo hora ya de que en Ferrol prevalezca el interés general por encima de cualquier otra consideración.

             A veces parece como si ni nosotros mismos tuviésemos claro que es lo prioritario y lo que realmente queremos. Se hace necesario una profunda reflexión sobre afirmaciones como que lo público es servicio y lo privado beneficio, o como, que bajo ningún concepto se va a permitir que la antigua Astano vuelva a ser empresa de titularidad privada. Y es que, mientras así no lo hagamos, seguiremos sin avanzar y girando sobre nosotros mismos.   

lunes, 4 de junio de 2012

El Futuro del Sector Naval de Ferrolterra

valorycoraje.blogspot.com


Hace mucho tiempo que no escribo acerca del sector naval de mi comarca, demasiado tiempo de silencio tal vez, y es por ello que debo entonar un mea culpa. Debo entonarlo por dos motivos, el primero son mis exámenes y creo que es motivo más que justificable, llevo desde primeros de Abril agobiado entre parciales y trabajos, pero el segundo ya no lo es tanto, y es que aún a sabiendas de ciertos rumores acerca de los movimientos del gobierno sobre el Tax Lease de Vigo y su inminente envío a Bruselas, no he mostrado abiertamente mi conocimiento, más bien por precaución y cauto que por otra cosa, pero como saben aquellos que se dedican al sector naval, nada es cierto al 100% ni nada es mentira al 100%.
Ahora bien, creo que he llegado a un punto donde privan más los intereses de una comarca que los intereses de un partido, así que si no les gusta a mis compañeros de filas lo que van a leer a continuación, solo puedo decirles que luchen por cambiarlo para que la verdad sea menos amarga. 
Soy Xosé Miguel Mahía Prados, y escribo como Portavoz y el Secretario-Tesorero de Mocidade Liberal Galega, una humilde asociación formada por estudiantes de ingeniería naval, industrial y algunos estudiantes de derecho o economía, y para qué negarlo, como cabeza iluminada que ha redactado casi la totalidad de un plan que tenemos pensado mostrar al mundo antes de que acabe este mes. Un plan llamado “La Re-estructuración del Sector Naval de Ferrolterra” donde mostramos ideas e iniciativas que no necesitan ni de fondos ni de grandes infraestructuras para llevarse a cabo, y que pueden eliminar algún que otro problema que se ocasiona frecuentemente en el naval. Mejor esto que quedarnos con los brazos cruzados. Así pues… Comencemos:
Hemos sido olvidados damas y caballeros, o al menos, así es como lo veo. ¿De qué nos sirve la firma de un documento por parte de la Mancomunidad si la gente y las familias de la comarca asedian Cáritas en busca de alimentos? ¿De qué nos sirve criticar al PSOE cuando estuvo y no hizo nada, si nosotros no estamos dando el callo y matándonos en Bruselas por el levantamiento del veto de la antigua Astano y las limitaciones de Navantia? Lo siento si lo que voy a decir puede ser amargo para algunos, pero muchos me estáis defraudando, porque aquellos que se erigían salvadores están cayendo como moscas. Se han tardado 6 meses en nombrar un nuevo presidente de Navantia y otros tantos en renovar la SEPI, a este paso  cuando quieran negociar el veto yo ya estoy jubilado.
Siempre he sido crítico, siempre he dicho las cosas como las pienso, pero ni el Dique flotante es la solución (por que con veto no se construye), ni los contratos con Pemex que Don Alberto ha firmado, ni por asomo seguir los consejos de los sindicatos y continuar por la construcción militar. Recemos por que Arabia Saudí quiera nuestras fragatas, porque si no es así… Vayan reservando los billetes para Alemania.
Yo soy liberal y pienso como tal, así que señores, por favor, llegaron ustedes al gobierno diciendo que desbloquearían planes y ayudas para proyectos que estaban parados desde el año 2004. Astano lleva 25 años parado, lleva 25 años criando arañas y ratas y siendo desde el 2008 la vía comarcal de vuelta ciclista gracias al señor Iván Puentes, aquel que dijo que Astano estaba mejor cerrado hasta el 2015. Esto lo dijo el portavoz del PSOE de Fene, que ocurre, ¿Nos hemos convertido en ellos? ¿Nos hemos dedicado a sembrar falsas esperanzas para conseguir votos y amarrar una silla? ¿Donde están las liberaciones que de verdad importan? ¿Seguimos prefiriendo lo publico y muerto a privado, sin veto, y con trabajo? Por que no se si lo saben, pero si nuestros astilleros no pertenecieran al estado, el veto de Bruselas no nos afecta ya que solamente tiene lugar con la empresa pública Navantia.
Lo lamento caballeros, puede que sea un crío de 20 años que tiene nociones básicas de ingeniería y del funcionamiento de un astillero, que es un nadie en un concello de 5.000 habitantes como Mugardos, pero estas cosas duelen, y que jueguen con el pan de los padres de tus amigos, con el pan de tus propios amigos y de tu propia familia, es algo que no puedo ni debo consentir. Soy el Secretario Xeral de Novas Xeracións de Mugardos, y me da igual si después de poner a caldo a los de mi partido me dan un toque, pero no me pienso callar cuando se están haciendo las cosas mal. Nunca lo he hecho, y nunca lo voy hacer.
Señores políticos, ustedes tienen poder porque así el pueblo lo ha querido. Mayoría absoluta en Ferrol, la Xunta y en el gobierno central. La gente ha votado pidiendo ayuda y gritando auxilio en la comarca de Ferrolterra. Han depositado su última esperanza en vosotros para que levantéis el veto de Navantia, independicéis nuestros astilleros de los andaluces, y nos salvéis de la más que segura muerte de la comarca.
Aquellos políticos que siguen la página del Sector Naval de mi blog, que sé que son unos cuantos, aquellos a los que yo mismo en persona les he reivindicado lo que a nuestra comarca les corresponde por derecho, solo puedo deciros una cosa, y es la que sigue:
 Si de verdad queréis cambiar las cosas demostrarlo, demostrar que votamos a quien de verdad había que votar, demostrad que de verdad estáis del lado de la comarca de Ferrolterra, porque si no, 17.000 familias se morirán de hambre, la ciudad de Ferrol caerá en el olvido, el veto se prolongará hasta el 2025, y ustedes, solo ustedes, serán los culpables de ello. No será ni el PSOE, ni la crisis, ni ZP, ni el BNG, ni Beiras, ni Jorquera, ni la Unión Europea ni absolutamente nadie de la izquierda. La culpa será de aquellos que no tuvieron lo que tenían que tener a la hora de luchar por su tierra y por su gente.
Esta es la verdad y es lo que hay. Ahora, cada uno con su conciencia, yo voy hacer todo lo que esté en mi mano aportando iniciativas y planes desde mi asociación. Si aquellos que tienen poder no quieren moverse, que después no lloren cuando pierdan la silla. Los que no tengan trabajo tampoco lo harán por ellos.
He dicho.

viernes, 1 de junio de 2012

¿ SERÁ VERDAD ?


     El pasado 26 de Abril todas las corporaciones municipales de nuestra comarca, aprobaron respaldar y apoyar las reivindicaciones que los trabajadores del sector naval mantienen por esclarecer el futuro inmediato al que parecen verse abocados. ¿Pero serán ahora ciertas todas esas muestras de apoyo?¿No se estará jugando de nuevo con la ciudadanía?

          Ojalá ese sentimiento solidario generalizado que parece darse en este momento, sea verdaderamente franco y sincero. ¿Y por qué digo esto? pues única y exclusivamente por lo vivido en esta comarca a lo largo de los últimos años. Por eso y siempre que se habla del sector naval, no es extraño que los ciudadanos nos sintamos un tanto escépticos, sobre todo, cuando las cosas vienen dadas de parte, tanto del PP como del PSOE.

          Si, tanto uno como el otro son, por lo demostrado hasta ahora, muy poco de fiar. Tuvieron y tienen, un comportamiento estando en el poder y otro bien diferente cuando se encuentran en la oposición. ¿Qué decía el PP estando en la oposición, tanto en vísperas de las últimas elecciones autonómicas como de estas casi recién celebradas generales, con respecto al sector naval en general y  al Dique Flotante en particular, y que dice ahora? ¿Qué hizo el PSOE, mientras gobernó, por el veto que sufre Astano o por el Dique Flotante y como se comporta ahora en la oposición? No, el hecho de aprobar en pleno apoyar a los trabajadores del sector no significa que se esté dispuesto a luchar codo con codo con ellos para defender sus intereses.

          Ahora todos reclaman también el fin del veto que sufre la antigua Astano. Todos, incluso aquellos alcaldes y concejales que hace tan solo dos años votaban en contra o se abstenían cuando Rumbo 21 les pedía su apoyo para luchar por el levantamiento del mismo. Por eso yo pregunto ¿Podremos creer en esto último que se nos presenta?  

          Y es que en esta comarca, las cosas no han cambiado tanto en los dos últimos años. Quienes conforman las actuales corporaciones son, en muchos casos, las mismas personas que conformaban las corporaciones anteriores, ¿Y qué hicieron? Entonces ¿En qué cambiaron las cosas como para creer que quienes antes negaron el pan y la sal a estos trabajadores ahora les apoyen incondicionalmente? ¿No será todo esto una nueva patraña más? ¿Y por qué tendría que ser así? Pues simple y llanamente por lo que ya se vislumbra en el horizonte. Las elecciones autonómicas de la próxima primavera (si es que no se adelantan).

         Desde que las cosas pintan tan negativamente para el sector, y eso ya se advirtió desde Rumbo 21 hace dos años, ¿Qué fue lo que hizo la Mancomunidad de Municipios? Nada, absolutamente nada. Y no olvidemos, que los actuales alcaldes de Ferrol, Narón, Neda, Ares y Mugardos ya formaban parte del ente en la etapa anterior. De verdad que quiero creer en lo que está sucediendo, pero tengo muchas dudas. No creo abiertamente en todo lo que está aconteciendo, aunque nada me alegraría tanto como poder comprobar que mi preocupación no está justificada y por lo tanto, que estaba equivocado. Y claro, mientras tanto, yo me sigo preguntando ¿Será verdad?